Asentir con la cabeza puede revelar interés, paciencia o inquietud.

Chica asiente con la cabeza Asentir con la cabeza es un gesto que normalmente vemos muchas veces a lo largo del día mientras hablamos con otras personas o mientras vemos a otras personas hablar entre ellos. El hecho de que este gesto se haga de forma relativamente inconsciente puede revelar a los demás varias cosas sobre nosotros, tales como la paciencia, la inquietud, el interés, y la importancia que le damos tanto a lo que escuchamos, como a la persona que nos habla.

¿Qué significa el gesto de asentir con la cabeza?

Normalmente el gesto de asentir con la cabeza se utiliza durante una conversación en la que estamos de acuerdo con la persona a la que estamos escuchando, pero aún estando de acuerdo, el gesto puede adoptar dos formas distintas:



Asentir la cabeza rápidamente: mover la cabeza de arriba a abajo 3 o 4 veces seguidas rápidamente cada poco tiempo indica que la persona que lo está haciendo «ya ha escuchado bastante», quiere acabar rápidamente la conversación o le parece que la otra persona ya ha hablado lo suficiente y quiere que le ceda el turno de palabra.

Asentir la cabeza lentamente: lo hacemos cuando el tema que se está tratando nos parece interesante, también cuando estamos escuchando pacientemente a una persona (por ejemplo si nos están contando una historia o algún problema), o cuando necesitamos prestar mucha atención a lo que nos están diciendo.

¿Cómo nos beneficia saber el significado de la velocidad con la que asentimos?

Saber que nuestra forma de asentir con la cabeza puede hacer saber a la otra persona si estamos escuchándole con interés o si por el contrario le estamos escuchando con impaciencia, puede sernos de mucha utilidad.

Por ejemplo, si queremos que una persona se sienta bien mientras habla con nosotros es esencial que nos acostumbremos a asentir con la cabeza lentamente, por ejemplo dando 3 o 4 asentimientos pausados de manera regular cada cierto tiempo. De esta manera no solo conseguiremos que la otra persona sienta que realmente la escuchamos, si no que además se sentirá más valorada y estará más cómoda con nosotros.

Sabiendo esto, se entiende que haya investigaciones que afirmen que cuando dos personas están hablando y la persona que escucha hace este gesto de asentimiento con la cabeza de forma regular, la persona que habla pronuncia en la conversación de media entre tres y cuatro veces más palabras que una persona a la que no le están asintiendo con la cabeza durante la conversación.

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