2º Test de Lenguaje Corporal

Test de Lenguaje Corporal

¿Cuánto sabes sobre el lenguaje corporal? Aquí os dejo un nuevo test para que puedas comprobar y demostrar cuánto sabes sobre los gestos, las posturas, las miradas, y todo lo relacionado con el lenguaje corporal. Este test está especialmente diseñado para los que visitan Topmente.com. Ésto supone una ventaja con respecto a otras páginas web que sólo se dedican a copiar test de otros sitios, por dos razones: primero, todas las preguntas están basadas en artículos que se han escrito en ésta página, por lo que no se pregunta nada que sea muy difícil o imposible de saber; y segundo, al finalizar el test no solo podréis ver cuántas preguntas habéis acertado, también podréis ver cuál era la respuesta correcta y un enlace al artículo al que se refiere cada pregunta para que vosotros mismos podáis comprobar la respuesta y ver en qué os equivocasteis. Por otra parte, este Test no sustituye al primer test, el cual se hizo de manera sencilla para un nivel básico (10 preguntas y 3 posibles respuestas para cada pregunta), este segundo test es de nivel medio; se ha aumentado el número de preguntas y el número de respuestas (20 preguntas y 4 posibles respuestas para cada pregunta), así que si todavía no has hecho el primero, puedes intentarlo aquí antes de hacer el segundo: Primer Test de Lenguaje Corporal Bueno, sin más aquí os dejo el test, y ya sabéis, si queréis decir algo sobre el test o simplemente poner vuestros resultados podéis hacerlo en los comentarios de esta entrada, o si lo preferiis, podéis hacerlo en Facebook , haciendo click en el botón “Me gusta”, situado arriba a la derecha de la web.

2º Test de Lenguaje Corporal

 


Libro recomendado sobre lenguaje corporal

A lo largo del tiempo, muchos de vosotros me habéis enviado mensajes pidiendo algunas recomendaciones de libros sobre lenguaje corporal y significado de los gestos. La verdad es que desde que empecé a estudiar este tema he leído mucha información y libros, sin embargo, muchos sólo hablan del tema superficialmente, otros, al leer información por ejemplo sobre el significado de la mirada o de ciertos gestos, te dejan con la sensación de que no tienen mucha base para hacer esas afirmaciones, y dejan la impresión de estar inventandose el significado sin ningún tipo de respaldo. Y mejor ni hablamos de la información que se puede encontrar mediante internet, cientos de “blogs” o artículos de un par de párrafos que aplican diversos significados a cada gesto, a cada postura y a cada mirada, y que se copian entre ellos mismos, sin ninguna fuente fiable en la que basar su información.

Ante las preguntas de los usuarios y ante tal dificultad de encontrar un libro útil, he decidido escribir este breve artículo para explicar cuál es mi libro favorito sobre lenguaje corporal: El Lenguaje del Cuerpo

El lenguaje del cuerpo

El Lenguaje del Cuerpo – Portada

¿Por qué recomiendo este libro?

El autor de este libro es Allan Pease, considerado por muchos uno de los mayores expertos del mundo en lenguaje corporal, a lo largo de su vida ha publicado más de 15 libros sobre el tema, algunos centrados en distintos temas: los gestos y lenguaje corporal en el trabajo, cómo detectar mentiras, los gestos en la negociación, etc.. Esta edición la escribió junto a su mujer Barbara Pease, también experta reconocida internacionalmente en relaciones humanas y lenguaje corporal. Por lo que podemos estar seguros de que los autores de “El Lenguaje del Cuerpo” saben de lo que está escribiendo.

El libro se centra en la interpretación del lenguaje corporal en general así como de muchos gestos específicos, es muy fácil de leer y siempre lo recomiendo con énfasis a todos mis amigos que empiezan a interesarse en el significado de los gestos, ya que no hace falta tener conocimientos previos  además, cuenta con fotografías reales de personajes públicos reconocidos así como de ilustraciones que ayudan a comprender el gesto o postura de la que se está hablando en cada sección y, cuando es necesario, el autor hace un breve resumen de los estudios que llevaron a los especialistas a comprender el significado del gesto en cuestión.

Por otra parte, los gestos y posturas que se tratan en el libro son súper cotidianos, no habla de gestos que verás una vez al año o que cuando lo veas ya ni recuerdes el significado, más bien, desde su primer capítulo estás analizando gestos y posturas que ves cada día y que hacen todos tus amigos y familiares, de hecho, durante todo el libro estás constantemente recordando a gente: algún amigo que siempre hace este gesto, algún compañero de trabajo que siempre pone esa mirada o algún familiar que siempre se sienta de tal forma, y cuando analizas el significado del gesto, siempre te quedas sorprendido de cómo encaja perfectamente con la personalidad de esa persona, y sientes que ahora la conoces un poco mejor que antes.

¿Dónde encontrarlo?

En definitiva, si estáis pensando qué libro leer sobre este tema, os recomiendo con énfasis “El Lenguaje del Cuerpo” de Allan y Barbara Pease. Para quien lo esté buscando, os dejo unos enlaces donde podéis encontrarlo en libro y versión para Ebook en:

 

 

 

 


Señalar o apuntar con el dedo, algo irritante.

Señalando con el dedo

Hay personas que a primera vista nos parecen simplemente.. irritantes, hay muchas razones por las que puede pasar esto, ahora vamos a ver una de ellas: se trata de señalar o apuntar con el dedo. Lo normal es que el dedo utilizado sea el dedo índice, y la persona que esté señalando sea la misma que esté hablando. Este gesto tiene un significado muy agresivo, es culpar, señalar, obligar de forma subliminal a otra persona, es como si inconscientemente le dijera: “tú tienes la culpa”, “te estoy hablando a tí”, “lo tienes que hacer tú”.  Utilizar este gesto es como hablarle a un desconocido de “tú”, en vez de “usted”, y al entrar tan rápido en una relación tan estrecha con la persona con la que hablas, probablemente estés invadiendo un espacio en el que normalmente no podrías entrar. La reacción de la persona señalada con el dedo será de defenderse del atacante (en su mente dirá: “¿pero quién eres tú para decirme lo que tengo que hacer yo?”), su postura cambiará y se cerrará a la conversación, se centrará más en la persona que le está señalando que el mensaje que le está dando.

A nadie le gusta que le señalen con el dedo, cuando alguien lo hace, inconscientemente sentimos que nos está atacando y nos ponemos a la defensiva.

¿Quién utiliza este gesto? Las personas que con frecuencia utilizan este gesto suelen creer que están un nivel por encima de la persona a la que señalan, pueden pensar que tienen más autoridad, más nivel económico, que son más listos, etc.. (ej. un jefe podría señalar a un empleado mientras habla, pero es muy raro que un empleado apunte con el dedo al jefe mientras le habla), aunque puede pasar que personas que con asiduidad no señalen con el dedo, también lo hagan, por ejemplo en el caso de que una persona esté enfadada y crea que lleva la razón, puede apuntar con el dedo para señalar que es la otra persona la que tiene la culpa de lo ocurrido.


Repetir la pregunta para ganar tiempo para contestar.

La mayoría de las veces cuando alguien nos hace una pregunta no necesitamos pararnos a meditar la respuesta ni a pensar en ella, por el contrario, nuestro cerebro hace en milésimas de segundo las operaciones necesarias para fabricar o pensar en la respuesta a una pregunta, sin embargo, hay veces que una pregunta nos pilla por sorpresa y el cerebro tarda un poco más en buscar o fabricar esa respuesta, en este caso muchas veces de forma automática volvemos a repetir la misma pregunta que nos han hecho, intentando así ganar unos segundos de tiempo mientras respondemos.

¿Estará ganando unos segundos para recordar la respuesta… o para inventarla?

Pero… ¿por qué repetimos la misma pregunta? Podríamos simplemente quedarnos callados mientras pensamos la respuesta, de todos modos será solo 1 o 2 segundos lo que tardemos, sin embargo, usamos la repetición de la pregunta por dos razones: Primera, porque quizás sepamos la respuesta pero necesitemos un momento para pensarla. A ninguno nos gusta parecer tontos o parecer que tenemos poco conocimiento, y eso es precisamente lo que pensamos que parecemos si no respondemos a una pregunta de forma rápida. Por ejemplo, los niños usan mucho esta técnica cuando un profesor les hace una pregunta. -¿Jaime, cuánto es ocho por ocho?, -¿ocho por ocho? 64. La segunda razón puede deberse a que la respuesta no está en nuestra cabeza, es decir, tenemos que inventar o fabricar una respuesta (por ejemplo cuando mentimos acerca de dónde hemos estado), y para eso también usamos la repetición de la pregunta, este método nos hace ganar unas centésimas de segundo para que la otra persona no se dé cuenta de que estamos pensando qué decir. -¿Qué has hecho esta mañana? -¿Esta mañana? No he salido de casa.


Cinco conceptos fundamentales para la interpretación de la Comunicación No Verbal.

Cinco cosas importantes a la hora de interpretar.

Para decodificar correctamente los significados de la Comunicación No Verbal (CNV) hay que tener en cuenta la complejidad de la condición humana. Existen 5 conceptos fundamentales que son imprescindibles a la hora de hacer una interpretación: Contexto: La CNV solo cobra sentido cuando somos testigos o tenemos información acerca del contexto. Hay dos tipos básicos de contexto: el situacional y el cultural. En toda situación intervienen variables tales como el tipo de relación previa, los objetivos explicitos e implícitos de la interacción, el espacio, etc… Secuencialidad: El orden de manifestación de los actos no verbales altera su significado. Por ejemplo, no es lo mismo un gesto de duda seguido de uno de aprobación, que un gesto de aprobación seguido de uno de duda. Variabilidad: No todos los gestos se producen de la misma manera, dado que cada acto no verbal tiene muchas formas de manifestarse. Aquí intervienen factores tales como el matiz, la velocidad, etc. Relevancia: Los actos no verbales pueden ser por estímulos externos (como meterse las manos en los bolsillos porque hace frío) o internos (lo hace porque es muy tímido), algunos de los cuales pueden ser irrelevantes. Hay que observar cuidadosamente y buscar un patrón de congruencia dentro de una interacción. Sincronicidad verbal/no verbal: No tiene sentido analizar constantemente los gestos que se emiten, porque su número es tan grande que resulta imposible, pero si debemos estar atentos cuando un acto no verbal puede ser significativo, y por lo general ocurre cuando relacionamos la comunicación verbal y la no verbal.

Escrito por:  Ivan Martin Stilman Lufrano